Joaquín Sayago, el joven jinete higuerense que sueña con llegar a Jesús María
Este domingo 22 de junio será la primera fecha del Campeonato Cordobés de Jineteada, en la localidad de Noetinger, y Joaquín Sayago ya tiene todo listo. “Estoy emocionado, para mí es una gran oportunidad”, cuenta. El certamen consta de seis fechas por sumatoria de puntos y el ganador representará a la provincia de Córdoba en Jesús María 2026, un escenario de enorme prestigio para los jinetes del país.
“Después de Noetinger, la segunda fecha será el 31 de agosto en Carrilobo, luego vienen dos días en Las Varillas el 27 y 28 de septiembre, seguimos en Villa Ciudad América el 5 de octubre, el 1 de noviembre en Villa Candelaria, y la final se va a dar en Adelia María el 16 de noviembre”, detalla Joaquín, con el calendario de competencias bien grabado en la memoria.
Una rutina marcada por la tradición
Las jornadas de jineteada suelen vivirse cada domingo. “El sábado preparo todas las cosas que debo llevar para montar y el domingo me levanto temprano, preparo el mate y salimos de viaje”, relata con naturalidad. En cuanto a su entrenamiento, destaca: “Salgo a correr, pero lo que más me sirve es andar a caballo, eso es fundamental”.
La conexión con los caballos viene desde siempre. “Desde chico estoy vinculado al caballo. El gusto por la jineteada creo que arrancó jugando, con un grupo de amigos. Siempre probábamos algún caballo, y sin querer le fuimos agarrando el gustito”, recuerda. Además, confiesa que la influencia familiar tuvo mucho que ver: “Mi familia materna siempre estuvo relacionada a la jineteada, creo que eso me marcó”.
Apoyo local y sueños que galopan
Sayago también se muestra agradecido con quienes lo acompañan en esta etapa. “Quiero aprovechar para agradecer al intendente de Las Higueras Gian Lucchesi por la mano que me está brindando, y también a mi familia, que siempre me apoya”, señala.
Hoy, con 23 años, Joaquín en el mundo de la jineteada, no solo busca logros individuales. “Lo que más me gusta de todo esto es el compañerismo entre los montadores, el ambiente que se genera y también poder viajar, conocer lugares”, cuenta.
Joaquín no duda: el sueño de llegar a Jesús María está más vivo que nunca, y lo representa con la humildad y el orgullo de quien sabe que detrás de cada montada hay historia, pasión y esfuerzo.
Imágenes: Noelia Funes