Incertidumbre por el futuro de Granja Tres Arroyos y preocupación en la Planta de Las Higueras
La crisis que enfrenta Granja Tres Arroyos, la principal productora de pollos de Argentina, suma capítulos cada semana y ya genera preocupación en distintas regiones del país. En Las Higueras y el Gran Rìo Cuarto, donde la empresa opera una de sus plantas faenadoras a través de Avex S.A., el tema no pasa inadvertido: trabajadores y proveedores locales siguen con atención cada novedad por el posible impacto en la economía regional.
La compañía inició un procedimiento preventivo de crisis y, pese al aumento del consumo de pollo, no logró estabilizar su situación financiera. El escenario derivó en demoras salariales, conflictos gremiales y versiones sobre posibles cierres de algunas plantas.
El grupo posee establecimientos en Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba y Uruguay, y emplea a cerca de 7.000 trabajadores. La semana pasada, en la planta de Brandsen, un paro de 48 horas estuvo a punto de concretarse por sueldos atrasados. Situaciones similares se repiten en Entre Ríos, donde trabajadores denunciaron que solo cobraron el 20% de la última quincena de octubre. Desde el STIA señalaron que esperan que en los próximos días se regularice el 80% restante.
El Sindicato de la Carne también advirtió que la situación “compromete tanto los ingresos como la estabilidad de los trabajadores” y reclamó respuestas urgentes, remarcando la necesidad de proteger los puestos de trabajo.
Una crisis que llega hasta las localidades
Para Granja Tres Arroyos, la caída del mercado chino tras la gripe aviar de 2023 fue un golpe duro: se perdieron u$s160 millones en exportaciones y la empresa pasó de exportar el 33% al 25% de su producción. La firma produce unos 700.000 pollos por día —uno de cada cinco que se consumen en el país— y exporta a 67 destinos.
Las repercusiones de esta crisis nacional no tardan en sentirse en cada localidad donde la empresa opera. En Las Higueras, la planta faenadora y la planta de alimentos balanceados que el grupo tiene en la zona rural forma parte del entramado laboral y económico del Gran Rìo Cuarto. Cualquier modificación en su funcionamiento impactaría no solo en los empleados, sino también en proveedores, transportistas y comercios que dependen del movimiento que genera la actividad avícola.
Por ahora, no se mencionan cierres específicos en la provincia, pero las versiones que circulan en el sector generan incertidumbre. Desde distintos ámbitos coinciden en que el panorama es delicado y que los próximos días serán clave para conocer definiciones.
En la regiòn, la expectativa es la misma: que la actividad continúe y que las familias ligadas a la planta de Las Higueras puedan tener claridad sobre su futuro laboral.
Imagen: Infogremial
Con informaciòn de LNM