Formalización laboral: el Gobierno reglamentó un régimen con beneficios para nuevas contrataciones
El Gobierno nacional oficializó este lunes la reglamentación del Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), una herramienta orientada a reducir la presión fiscal sobre las empresas y estimular la generación de nuevos puestos de trabajo.
La medida fue publicada en el Boletín Oficial mediante el Decreto 315/2026, con la firma del presidente Javier Milei y miembros de su gabinete. El esquema contempla una reducción de las contribuciones patronales durante un plazo de cuatro años para empleadores que incorporen trabajadores no registrados.
La implementación de este capítulo laboral se concretó luego de que la Cámara de Apelaciones del Trabajo levantara la medida cautelar que mantenía suspendida la reforma. De este modo, el Ejecutivo avanza con la aplicación de beneficios para las relaciones laborales que se inicien y sean registradas ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) entre el 1 de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027.
El régimen está dirigido a cuatro grupos específicos: personas sin empleo formal al 10 de diciembre de 2025; ciudadanos que hayan estado desempleados durante los seis meses previos a su contratación; ex monotributistas sin vínculo de dependencia en el sector privado en el último semestre; y trabajadores cuyo último empleo registrado haya sido en el sector público, ya sea nacional, provincial o municipal.
Según la normativa, las nuevas incorporaciones bajo este esquema no podrán superar el 80% de la plantilla total de cada empleador. Además, se establece que el incumplimiento de las condiciones implicará la obligación de abonar las contribuciones adeudadas, junto con las sanciones e intereses correspondientes, bajo la supervisión de ARCA.
Con esta reglamentación, el Gobierno busca avanzar en la formalización del empleo y ampliar el acceso a derechos laborales, en un contexto marcado por la necesidad de dinamizar el mercado de trabajo.