“Estoy más vivo que nunca”: Beni y una travesía solidaria inolvidable
Entre senderos, kilómetros compartidos y sorpresas, el encuentro dejó momentos inolvidables para las familias y los participantes.
La montaña volvió a ser escenario de una experiencia que va mucho más allá del deporte. Este sábado se llevó adelante la quinta Travesía Inclusiva y Solidaria, una propuesta que reunió a un grupo de participantes en torno a la inclusión, el compañerismo y la solidaridad, con Beni Toledo Arana como uno de sus grandes protagonistas.
Una convocatoria marcada por el esfuerzo compartido, las emociones y el acompañamiento de las familias. Beni, que recorrió varios kilómetros por senderos de las sierras junto a quienes hicieron posible la travesía, vivió una experiencia que su mamá, Vanina Muñoz, describió con enorme alegría.
“Feliz, una maravilla, un sueño realmente hermoso y mágico”, expresó al recordar lo vivido. También destacó el recibimiento que prepararon en un mirador, con carteles y sorpresas, y el acompañamiento de Javier, papá de Beni, quien participó en bicicleta.
Vanina agradeció especialmente a quienes hicieron posible el recorrido y acompañaron a Beni durante la jornada, entre ellos Lucas Pecorari, quien estuvo a cargo de trasladarlo en gran parte del trayecto.
Pero fue el propio Beni quien dejó una de las frases más conmovedoras del encuentro. Al finalizar la travesía, compartió unas palabras que resumen el sentido de esta experiencia: “A mi mamá le dijeron que no iba a vivir y hoy estoy más vivo que nunca”.
Un mensaje que emocionó a quienes compartieron los kilómetros y que el propio Beni volvió a transmitir al agradecer a todo el grupo de la travesía y reafirmar: “Estoy más vivo que nunca”.
23 kilómetros de compañerismo
Lucas Pecorari contó que la jornada comenzó temprano, con la salida a las 6:30, y que el grupo recorrió 23 kilómetros en un día que acompañó con buen clima y muchas emociones.
“Nos fue muy bien, un día muy lindo. Los esperamos, que venían corriendo, tomamos la posta de travesía, hicimos 23 km. Hermoso todo y muy movilizador”, relató.
También destacó la participación de Pablo y su familia, que prepararon una sorpresa para recibirlos, y el acompañamiento permanente de la familia de Beni, que se suma a las distintas propuestas y comparte con ellos numerosos encuentros.
“Es un montón de kilómetros para Beni y para mí. Pudimos recorrer parte de las sierras por senderos”, señaló Pecorari.
Pequeños grandes guerreros
La emoción también quedó reflejada en redes a través de las palabras de Fabricio Rivero, uno de los participantes que acompañó a los chicos empujando su triciclo durante parte de la travesía.
“Gracias a estos tres guerreros, Eros, Beni y Álvaro, que nos regalaron algo mucho más grande que una carrera. Nos reímos, subimos, bajamos, sufrimos y compartimos kilómetros que quedarán guardados para siempre en el corazón”, expresó.
Y agregó: “Acompañarlos empujando su triciclo me hizo sentir un amor inmenso y una admiración enorme por estos pequeños gigantes. Porque al final, los kilómetros se cuentan con las piernas, pero las experiencias más lindas se guardan en el corazón”.
Una travesía que también ayuda
Además de promover la inclusión y el encuentro, la iniciativa tuvo un propósito solidario. Según habían anunciado sus organizadores, esta edición acompañaría a instituciones educativas, a los cuarteles de Bomberos de Río de los Sauces y Villa Rumipal, y a un refugio de animales de esa última localidad.
La Travesía Inclusiva y Solidaria volvió a demostrar que el valor de una experiencia no se mide solamente en kilómetros recorridos, sino también en los vínculos que se construyen, las barreras que se atraviesan y las emociones que quedan para siempre.