El Gobierno oficializó la disolución de IOSFA y limitará el traspaso de trabajadores
El Gobierno nacional oficializó el inicio del proceso de disolución y posterior liquidación del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA), mediante el Decreto 1286/2026, publicado este miércoles en el Boletín Oficial. La normativa modifica el esquema de reorganización del organismo y establece que no todos sus trabajadores serán transferidos a la nueva Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA).
Según el decreto, la liquidación estará a cargo de un administrador designado por el Ministerio de Defensa, mientras que el directorio de la OSFA determinará los puestos de trabajo necesarios de acuerdo con su estructura y sus necesidades operativas.
A partir de esos criterios, se identificará al personal del IOSFA que será incorporado a la nueva entidad. La situación de quienes no sean transferidos quedará bajo evaluación del administrador, que deberá adoptar las medidas correspondientes según el régimen laboral aplicable.
La normativa también establece que los integrantes de la Gendarmería Nacional y de la Prefectura Naval Argentina que prestaban servicios en el IOSFA en comisión o adscripción deberán regresar a sus respectivas fuerzas. Además, una vez concluida la liquidación, el Ministerio de Defensa asumirá los compromisos y las obligaciones pendientes vinculados con el personal que no haya sido transferido.
Una reestructuración en medio de la crisis
La decisión se conoce en un contexto de dificultades financieras y prestacionales de la obra social, que reúne a cientos de miles de afiliados de las Fuerzas Armadas. Los problemas de pago a prestadores y las dificultades para acceder a determinadas prestaciones médicas generaron preocupación entre los beneficiarios.
A principios de octubre, el Gobierno había anunciado que utilizaría fondos del Tesoro para afrontar una deuda de aproximadamente $210.000 millones con proveedores y prestadores, mediante acuerdos de pago.
La reorganización también contempla cambios en la estructura laboral y el funcionamiento de las farmacias propias. Según información publicada por distintos medios nacionales, está prevista una reducción de la planta de trabajadores contratados de unos 2.450 a 1.000 empleados para 2027, además del cierre de farmacias de la entidad.
Estas medidas generaron cuestionamientos gremiales y reclamos por la continuidad de los puestos de trabajo y el acceso a medicamentos y prestaciones médicas.
Con el nuevo decreto, el Gobierno formaliza un esquema en el que la OSFA incorporará únicamente al personal que considere necesario para su funcionamiento. El alcance definitivo de las transferencias y la situación de los trabajadores que permanezcan fuera de la nueva estructura dependerán de la implementación del proceso de liquidación.