
Este domingo a las 19:30 hs, cuando el Social salga al Fernando Vettore para jugar los últimos 90 minutos ante Sportivo Municipal, no sólo estará entrando a una final: estará cerrando un año que casi nadie imaginó así y que, sin embargo, se convirtió en una demostración silenciosa de trabajo, convicción y reconstrucción futbolìstica. Estar presente en esta final no estaba en los planes de nadie. Y tal vez, justamente, por eso este presente se siente tan genuino, tan propio y tan merecido.






























