Nueva radiografía social en Argentina: cuánto hay que ganar hoy para dejar de ser pobre
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó una actualización sobre la distribución del ingreso en Argentina, en la que se observa una profunda segmentación de la sociedad y una desigualdad persistente. El informe, difundido el pasado jueves, arroja que el coeficiente de Gini —indicador que mide la desigualdad— se ubicó en 0,43 puntos durante el primer trimestre del año. Si bien este valor mejora levemente respecto al 0,47 del mismo período en 2024, todavía está lejos del 0,36 que caracterizaba al país en los años setenta.
Una de las principales novedades fue la divulgación de la nueva pirámide de clases sociales, con rangos de ingresos que permiten identificar a qué estrato económico pertenece cada hogar. Según el relevamiento:
- Clase baja: ingresos hasta $700.000
- Clase baja superior: entre $1.060.000 y $1.750.000
- Clase media baja: entre $1.850.000 y $2.100.000
- Clase media alta: entre $3.200.000 y $4.500.000
- Clase alta: entre $6.000.000 y $9.500.000
Este esquema evidencia la enorme brecha entre los extremos de la pirámide, en una sociedad donde la línea de pobreza exige cada vez mayores ingresos.
En cuanto a la situación social general, el informe también destaca una baja importante en el nivel de pobreza. La tasa se redujo al 38,1% en el segundo semestre de 2024, tras haber superado el 50% el año anterior. Esta caída se relaciona con la desaceleración de la inflación, aunque los valores actuales aún están lejos de los registrados en 2017 (26%) o incluso en 1993, durante la convertibilidad (27%).
Otro dato relevante es el desempleo, que cerró 2024 en 6,4%, uno de los registros más bajos de las últimas décadas. En contraste, en 2002 llegó a alcanzar el 24%, y en 1995, durante la reelección de Carlos Menem, marcaba un 17,5%.
Más allá de las cifras, las percepciones sociales refuerzan la idea de una Argentina partida. Una encuesta nacional realizada por Opinion Lab en octubre reveló que el 60% de la población considera que hoy se vive peor que en los años '80. El 57% cree que la calidad educativa también ha retrocedido.
Por su parte, un estudio cualitativo realizado en marzo describió una fuerte fragmentación: mientras los sectores más altos logran mantener cierta capacidad de planificación y consumo, las clases medias y bajas conviven con restricciones crecientes. Una parte de la población asegura que la pobreza ya ha superado a la clase media, y otra la ubica en una lucha permanente con ella.
Así, la foto actual de la Argentina muestra una sociedad dual, en la que el ingreso no solo determina el acceso a bienes, sino también la posibilidad de proyectar un futuro.
Fuente: Infobae