Córdoba ya lamenta más de 100 muertes por siniestros viales en lo que va del año
La inseguridad vial en Córdoba se convirtió en una preocupación creciente en los primeros meses de 2025: hasta el 12 de abril, se registraron 101 personas fallecidas a causa de distintos siniestros en rutas y calles de la provincia. El promedio es alarmante: casi una vida perdida por día.
El desglose mensual marca una tendencia constante: enero cerró con 34 muertes, febrero con 29, marzo con 27, y en abril ya se cuentan al menos 12 víctimas fatales. Detrás de estas cifras se encuentran historias atravesadas por el dolor, muchas de ellas con jóvenes como protagonistas y motocicletas involucradas en los hechos más graves.
La mayoría de los episodios tuvieron lugar en localidades del interior provincial, donde las condiciones de circulación, la falta de controles sostenidos y conductas temerarias se combinan en una fórmula peligrosa. El exceso de velocidad, la imprudencia en maniobras y la presencia de alcohol al volante son algunos de los factores más reiterados en las investigaciones.
Uno de los casos que más conmoción generó ocurrió en Marcos Juárez, donde un adolescente de 17 años murió tras caer de la caja de una camioneta conducida por otro joven. La Justicia trabaja para determinar responsabilidades, mientras crece la preocupación por el comportamiento vial de los más jóvenes.
Abril, aunque aún no ha terminado, ya dejó una serie de siniestros fatales en distintas localidades como San Francisco, Villa Nueva, Las Varillas, Tío Pujio, Luyaba, Charbonier, Villa María y la ciudad capital. Las víctimas incluyen motociclistas, ciclistas, peatones y también trabajadores en tareas rurales y urbanas. En uno de los episodios más trágicos, una niña perdió la vida cuando su padre realizaba una maniobra con su vehículo.
Desde distintos organismos, tanto judiciales como gubernamentales, se insiste en la necesidad de profundizar las acciones de prevención, educación y control. La seguridad vial no solo depende de leyes más severas o infraestructura, sino también de una toma de conciencia individual y colectiva. Frente a un escenario que ya se cobró más de un centenar de vidas en poco más de tres meses, la urgencia de actuar es impostergable.
Fuente: Hoy Día