Las tasas bancarias suben y reconfiguran el interés por los plazos fijos en pesos
El arranque de 2026 encuentra al sistema financiero argentino con un marcado protagonismo de las tasas de interés. En un contexto de inflación que continúa presionando sobre el poder adquisitivo, los bancos incrementaron los rendimientos de los plazos fijos en pesos, generando un nuevo escenario para quienes buscan proteger el valor de sus ahorros.
Durante los últimos meses se observó una tendencia sostenida al alza en los porcentajes ofrecidos. Entre los bancos tradicionales, el Banco de la Nación Argentina mantiene una tasa anual del 26%, mientras que el Banco de la Provincia de Buenos Aires se ubica en 25% y el Banco Credicoop Cooperativo Limitado también en 25%. El Banco Macro S.A. ofrece una de las tasas más altas del segmento tradicional con 27,5%. En tanto, Banco Santander Argentina S.A. y Banco de Galicia y Buenos Aires S.A. informan un 23%, al igual que el Banco de la Ciudad de Buenos Aires, mientras que el ICBC Argentina alcanza el 23,5%.
La competencia se intensifica aún más entre las entidades que permiten realizar plazos fijos online a no clientes. En este grupo, varias superan el 30% anual: Banco Bica S.A. ofrece 30%, Banco Mariva S.A. 31%, Banco CMF S.A. y Banco VOII S.A. 32,25%, Banco de Comercio S.A. 32% y Banco Meridian S.A. encabeza con un 33%. Este escenario fija un nuevo umbral de referencia para los ahorristas que buscan maximizar el rendimiento mensual.
El impacto de estas tasas se refleja claramente en el cálculo para obtener $100.000 de intereses en un plazo de 30 días. Con una tasa del 26%, como la del Banco Nación, se requiere una inversión cercana a los $4.679.487. En entidades con tasas del 23%, el monto necesario supera los $5,2 millones. En cambio, con tasas superiores al 30%, como las de Banco Bica o Banco Meridian, la inversión inicial desciende notablemente, ubicándose entre los $4 millones y los $3,7 millones. Las diferencias entre bancos llegan a superar el 40% en el capital que debe inmovilizarse para lograr el mismo rendimiento.
Según análisis del mercado, esta dinámica responde a la política monetaria del Banco Central de la República Argentina, que profundizó la absorción de pesos y avanzó en la acumulación de reservas. La menor presión sobre el dólar, la necesidad de sostener la liquidez y el avance de la inflación impulsaron a las entidades a ofrecer tasas más elevadas para retener y captar depósitos, especialmente a través de canales digitales.
Con tasas de interés que se ubican por encima de la inflación mensual y anual reciente, el plazo fijo vuelve a posicionarse como una alternativa atractiva. La competencia entre bancos, especialmente en el segmento digital, redefine el mapa de opciones para los ahorristas y consolida un escenario en el que comparar rendimientos resulta clave para optimizar el ahorro.
Fuente Infobae