Reconocieron a policías que hallaron a la niña desaparecida en Cosquín
Acompañado por el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, y el jefe de Policía, Marcelo Marín, el mandatario destacó el profesionalismo y la vocación de servicio del personal interviniente.
En ese marco, se dispuso el ascenso extraordinario y una distinción honorífica para los efectivos Lucas Badra, quien fue promovido de agente a cabo, y Franco Cabrera, que ascendió de sargento a sargento primero. El reconocimiento quedará asentado en sus legajos.
Llaryora subrayó que ambos policías continuaron participando del operativo pese a haber finalizado su jornada laboral, remarcando que su accionar “excede el cumplimiento del deber”. En ese sentido, sostuvo: “Los buenos son los de azul”, y llamó a respaldar el trabajo de las fuerzas de seguridad.
El gobernador también confirmó que la menor se encuentra en perfecto estado de salud y ya fue restituida a su familia, tras un operativo que generó gran conmoción a nivel nacional.
Asimismo, planteó la necesidad de avanzar en la investigación para esclarecer lo sucedido y advirtió sobre la preocupación por casos similares. En esa línea, consideró clave fortalecer los mecanismos de búsqueda, incluso con equipos especializados a nivel nacional.
La desaparición de la niña había sido reportada el miércoles 18 de marzo, lo que dio inicio a un amplio operativo en una zona de monte serrano, con desniveles y sectores de difícil acceso. Durante más de 24 horas, trabajaron en el rastrillaje efectivos policiales, unidades especiales, baqueanos y equipos de rescate, en un despliegue coordinado que incluyó la saturación del área.
Fue en ese contexto que Badra y Cabrera, integrantes del escuadrón motorizado enduro de la Departamental Punilla Norte, lograron dar con la menor mientras recorrían la zona.
Según relataron, la niña apareció caminando desde el monte. “Yo me paralizo, freno la moto, ella se queda viéndome, rompe en llanto y bajo rápido”, contó Badra, quien la alzó en brazos. “Cuando la abracé, apoyó la cabeza en mi hombro y ahí llegó la calma”, agregó.
Por su parte, Cabrera describió el momento con una fuerte carga emocional: “Fue ver a mi hija”, expresó. Ambos coincidieron en que, tras encontrarla, no pudieron contener las lágrimas ante el desenlace del operativo.
La rápida intervención permitió resguardar a la menor hasta la llegada del personal médico y concretar su reencuentro con la familia, en un final que llevó alivio a toda la comunidad.