Aprobaron todos los proyectos y hubo un fuerte cruce con un vecino por iniciativas no tratadas
El pasado jueves se llevó a cabo una nueva sesión del Concejo Deliberante de Las Higueras, encabezada por su presidente, Rodrigo Berardo, con la presencia de los concejales del oficialismo Maximiliano Sosa y Vanina Yachino; por la primera minoría Sergio San Martín y Mabel Zachetti; y por la segunda minoría Marcelo Albelo.
Durante el tratamiento del orden del día —integrado por distintos proyectos remitidos por el Departamento Ejecutivo Municipal— se abordaron las siguientes iniciativas: ordenanza sobre cables en desuso, convenio impositivo LAND, tasa administrativa programa Hijos del Pueblo, condonación de deuda de automotor, convenio urbanístico Barreiro y el convenio de cajeros con el Banco de Córdoba.
Todas las propuestas fueron aprobadas por unanimidad, a excepción de dos: la tasa administrativa y el convenio urbanístico Barreiro, en los cuales el concejal Marcelo Albelo optó por abstenerse.
Más allá de la agenda legislativa, uno de los momentos más destacados de la sesión fue la intervención del vecino Alberto Bornand, quien días antes había anticipado la presentación de dos proyectos de su autoría con la intención de que algún bloque los impulsara para su tratamiento.
Según se pudo conocer, Bornand acercó los borradores tanto al presidente del cuerpo como al secretario Joaquín Willnecker, pero las iniciativas no fueron incorporadas al orden del día. Los proyectos proponían, por un lado, declarar a Las Higueras como “Territorio de Paz” en el contexto de conflictos bélicos internacionales, y por otro, expresar una postura institucional ante la preocupación por la caída del poder adquisitivo de la población.
Ante esta situación, el vecino decidió hacerse presente en la sesión para exponer su postura. En su intervención, planteó la necesidad de que el Concejo Deliberante tome posición sobre temas que, según expresó, afectan directamente a la comunidad. También cuestionó la falta de tratamiento de sus propuestas y la demora en abordar problemáticas económicas que impactan en trabajadores, comerciantes y empresas locales.
El planteo derivó en un intercambio con autoridades y concejales. Desde el cuerpo legislativo, se remarcó que los proyectos no contaban con el aval de ningún bloque para su tratamiento y se hizo hincapié en los mecanismos institucionales vigentes para la presentación de iniciativas, como la necesidad de reunir un porcentaje de firmas para su ingreso formal.
Asimismo, tanto el presidente del Concejo como el secretario señalaron que el vecino había sido recibido previamente durante varias horas para escuchar sus inquietudes y algunos miembros del Cuerpo legislativo cuestionaron que la situación haya sido expuesta públicamente antes de agotar las instancias de diálogo dentro del ámbito legislativo.
El cruce también incluyó respuestas de concejales como Zachetti y Yachino, quienes defendieron el trabajo del cuerpo y el respeto por los procedimientos establecidos, en un intercambio que por momentos elevó el tono dentro del recinto.
La sesión dejó como saldo no solo la aprobación de los proyectos previstos, sino también un debate abierto sobre la participación ciudadana y los canales institucionales para la presentación y tratamiento de iniciativas en el ámbito local.