“Cuesta, pero cuando hay compromiso, todo es posible”
La historia de Contenedores Tete comenzó en un momento de incertidumbre. Durante la cuarentena, el trabajo de Román Bonacci y Stella Maris Tozzi se vio afectado y fue entonces cuando aquella idea que Román ya tenía en mente comenzó a tomar forma: emprender con un servicio de contenedores.
Los primeros tiempos no fueron fáciles. Tenían pocos contenedores y aún no eran conocidos en el rubro. Si bien la intención siempre fue trabajar en Las Higueras, inicialmente encontraron mayor demanda en Río Cuarto, donde el uso de contenedores estaba más instalado. Con el tiempo, también en el pueblo comenzó a crecer la conciencia sobre su utilidad para retirar restos de poda, escombros y realizar limpiezas de terrenos.
Hoy ofrecen alquiler de contenedores y obradores, además de venta de arena, granza, escombro y tierra. Las redes sociales se convirtieron en una herramienta clave para publicitar sus servicios y llegar a nuevos clientes.
El crecimiento también fue familiar. Actualmente se sumó Joaquín Bonacci, hijo de Román, mientras que Germán y Axel Laforcada, hijos de Stella, colaboran con las tareas administrativas, las cuentas y cubriendo el trabajo cuando es necesario.
Uno de los grandes desafíos fue renovar el camión y sumar más contenedores, objetivos que pudieron concretar y que les permiten seguir creciendo.
Para la familia, el diferencial está en cumplir con los tiempos acordados y brindar una buena atención, tanto personal como telefónica. “Nuestros clientes son muy importantes para nosotros”, remarcan.
Después de cinco años, el mensaje que dejan a quienes todavía dudan en poner en marcha una idea es claro: animarse, trabajar con responsabilidad y no abandonar el objetivo.
“Que se animen a emprender lo que les gusta. Cuesta, pero con dedicación, responsabilidad y compromiso, todo es posible”.