“No es solo lavar un auto: detrás de cada trabajo hay horas de dedicación y detalle”
Hay emprendimientos que nacen de una oportunidad y otros que se construyen durante años, a partir de una pasión que poco a poco encuentra su camino. La historia de Lucas Maximiliano Funes, de 38 años, reúne ambas cosas: el gusto por los autos, el aprendizaje constante y la decisión de animarse a trabajar por cuenta propia.
“Lo mío empezó hace mucho tiempo atrás. Arranqué como hobbyista y en 2016, cuando cambié de trabajo, apareció la idea de poder largarme solo y emprender”, cuenta Lucas.
En 2017 comenzó a dedicarse al pulido de tanques de combustible de camiones. La experiencia despertó todavía más su interés y ese mismo año realizó un curso de detailing, una actividad que le permitió darle forma a algo que ya disfrutaba: trabajar sobre los vehículos y llevarlos al estado que él buscaba.
Con cada trabajo fue reinvirtiendo en su proyecto. Llegaron nuevas herramientas, pulidoras y productos que le permitieron ampliar los servicios y perfeccionar las técnicas.
“Me iba comprando herramientas, pulidoras, productos. Hasta que en 2023 decidí emprender, con un poco de miedo al principio, pero al fin hoy en día, gracias a los clientes conocidos, pude hacerlo”, relata.
Ese paso significó transformar una actividad que había comenzado como hobby en una forma de vida.
Para Lucas, el detailing no se reduce a limpiar un vehículo. Detrás de cada trabajo hay tiempo, dedicación y atención a los detalles. “No es solo un lavado y pulido o un tratamiento. Hay horas de dedicación y ser detallista”, explica.
Actualmente ofrece lavados detallados y premium, limpieza de tapizados y motores, limpieza de chasis, pintado de llantas, abrillantados, correcciones y tratamientos cerámicos y acrílicos. También trabaja con PPF para patentes, retrovisores y zócalos, incorporando alternativas que buscan proteger y conservar diferentes partes del vehículo.
La capacitación y la incorporación de nuevos productos forman parte de su rutina de trabajo. “Trato de no dejar de usar productos e ir innovando día tras día”, sostiene.
Las redes, otra herramienta para crecer
Como sucede con muchos emprendimientos, las redes sociales se convirtieron también en una vidriera para mostrar el resultado de cada trabajo.
Cuando encuentra un momento durante el día, Lucas se dedica a editar fotografías, videos, publicaciones y reels. Y cuando la jornada se lo permite, continúa por la noche.
“Trato de no quedarme solo en eso”, explica, entendiendo que las redes son una herramienta más dentro de un proyecto que se sostiene principalmente con el trabajo y la recomendación de sus clientes.
De cara al futuro, su objetivo es claro: continuar creciendo sin perder aquello que distingue su trabajo.
Una historia que comenzó como hobby y que, con el paso de los años, se convirtió en un oficio y en un emprendimiento propio. Maxi encontró en el detailing la posibilidad de hacer de su pasión un trabajo y, en cada vehículo, seguir dejando su sello.