Gustavo "Tocho" Arcostanzo: "Lo que uno hace, lo hace por amor"

Fútbol Regional 14 de junio de 2021 Por Gabriel Guzmán
Referente indiscutido del Centro Social pero con una historia inmensa en el fútbol regional, Gustavo "Tocho" Arcostanzo espera la vuelta a la actividad para regresar a lo que más le gusta: jugar al fútbol. Hace un repaso particular de su carrera: Cómo era jugar en "La Villa", su recuerdo de compañeros, ver a sus hijos y a su mujer jugando en el club, lo que significa el Social en su vida, sus hermanos, un recuerdo cómico con el "Chueco" Veliz y como mantiene las ganas de seguir jugando por amor al club y al fútbol.
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Del barrio San Francisco; arrancó a los 5 años pateando en Atenas donde comenzó una carrera en la Liga Regional que lo llevaría por Renato Cesarini, Municipal,  San Lorenzo, Banda Norte, una gran estadía en Talleres de Las Acequias y finalmente su actualidad en su Centro Social. Gustavo Arcostanzo,  "El Tocho", es uno de los grandes referentes del futbol de Higueras de la ultima década; con alguna oportunidad fallida para probarse en Rosario y otra en Talleres de Córdoba donde decidió pegar la vuelta, logró hacerse a fuerza de fútbol y carisma, forjar amistades con compañeros y rivales; desde Julio Buffarini, que dormía en su casa cuando jugaban en Municipal hasta el mismísimo Germán Rodríguez con quien logró entablar una relación dentro y fuera de la cancha del Social. Hoy, sin la posibilidad de haber debutado por una lesión, acompañó al equipo desde la primera fecha y espera el regreso de la actividad para tener la posibilidad de volver a la cancha.    

¿Cómo llegas al Social?    

Yo no quería jugar mas estaba enojado porque mi mamá no me había dejado ir a probarme a Newells primero y a Central después. El Lolo (Javier) Romero lo tenia de vecino y me decía: vamos a jugar que te voy hacer jugar en primera. Van a jugar en primera vos y el David (Gómez) que tenia 15 y yo tenia 16. Casi no jugamos en juveniles y nos mantuvimos en el plantel de primera desde ahí. 

¿No tuvieron juveniles?

Teníamos esa categoría que llegamos a una clasificación y teníamos que ganar y hubo un cumpleaños de 15 y nadie se había cuidado. El Lolo se enojó y quedamos afuera por un punto. En ese equipo estaba el Joel (Arcostanzo), el Cachete (Gonzalo Pereyra), Luciano Londero, Mario Rogonelli, Jonattan Bottino, el  David (Gómez).

¿Después de ese periodo en Talleres de Las Acequias volvés?

En el 2018 vuelvo al Social con Gonzalo Martínez de técnico. He tenido propuestas pero ya no quise viajar más, el ultimo tiempo de Acequias lo sufrí mucho por mis horarios, por el trabajo. Es muy sacrificado, comía un bocado y me iba a trabajar y cuando tenés una determinada edad, no podés dejar de entrenar. Aparte el Social es nuestra casa yo siempre digo que es una familia, toda mi familia está en el club y también tratamos de dar una mano.

Hay un sentimiento especial ¿Cómo viven esta actualidad sin actividad?

El día de mañana que no me toque más jugar me gustaría estar en la comisión; tenés que sentirlo, tenés que estar ahí. Llega el sábado y sabés que no se come ni el sábado ni el domingo en la casa. A la mañana empezamos con el Máximo, María Paz y Frida con las chicas y hoy nos cuesta mucho esta realidad.

¿Cómo mantenés las ganas?

Me había comprometido con Sergio (Albelo) y le había dicho que no le iba a fallar que si podía estar iba a estar y si podía sumar desde el banco también lo haría. Me voy a entrenar bien pero las ganas están. Por eso te digo que si desde un principio sino te digo que no. Por eso me alegré cuando volvió el Pablo (Yung) como profe; tengo 33 años y con él no tenés edad para jugar; es el mejor profe que tuve en toda mi carrera.

No pudiste jugar por una lesión este año ¿Qué pasó??

Yo sentía una molestia pero podía jugar e incluso lo había hablado con Pablo que me decía  te veo bien pero cuando giraba me molestaba. Me hice una resonancia y bueno estaba roto; me hice la cirugía y a los 30 días estaba entrenando así que ya estoy para volver. 

¿Y te sentiste bien en los entrenamientos? 

Bien, me sentí cómodo y si el técnico lo dispone estaré disponible para la vuelta. Pero también los chicos están muy bien y hay mucho chico que no quiero tapar el Bruno (Basqueto) al Elías (López), al Tito (Ramiro Berardo)  y uno quiere que jueguen ellos.

¿Cómo te llevas con los chicos del plantel?

Trato de acércarme; les hablo, les pregunto como están si se sienten bien; les digo que jugar en reserva o en primera tiene que ser lo mismo, son cosas que a uno le ha tocado. Al chico hay que hablarlo entre los 16 y 20 años, o seguís jugando o no jugás más. Ahí es donde el jugador explota o se tira para otro lado. Y todos los que están jugando todos tienen condiciones. El Sergio le ha dado la posibilidad a todos.

Hay un trabajo también de los grandes del plantel...  

Los grandes hablamos. German (Rodríguez) tiene mucha experiencia y lo tenés que tener siempre al igual que al Zequi (Salusso) y después tenés jugadores que tienen que jugar Joel (Arcostanzo), David (Gómez), Hernán (Marín) porque son los que te llevan para adelante, son los que contagian.

¿Parecido a cuando eras joven? 

Era otra época,  se respetaban mucho al Chueco (Ariel Véliz) y a Cristian Bottino. Me acuerdo una vez:  yo pierdo una pelota arriba por no tirar un centro en San Cayetano y termina en gol de ellos;  cuando levanto al cabeza venia corriendo el “Chueco” Veliz me mete un voleo en el culo en el medio del partido ja ja . 

¿Desde que edad jugás con Joel?

Con el Huevo desde los 5 años que jugamos juntos. Nos entendemos como con nadie. Yo sé que tengo que aguantar la pelota para que el Huevo pase a donde iba yo, venia conmigo, nos criamos juntos con el también fuimos a jugar a San Lorenzo allá frente al Autódromo.

¿Cómo eran los partidos en el Barrio San Francisco?

En la Villa es una cosa inexplicable. Se jugaban los campeonatos y cuando se jugaba la final se cerraba toda la cancha, había  gente por todos lados, la pelota ni se iba de tan pegada que estaba la gente a la cancha. Donde está el Sum era nuestro potrero ¿sabés los jugadores que había en la Villa?. El Tato (Lucero) era un monstruo que manera de hacer goles ese gordo no había con que pararlo. El Pablo Benítez fue el mejor 9, el papá de él también era bueno “El Chino”; El Jona Lazarte. Medio equipo de Atenas éramos de la Villa.

¿Y por qué iban a Atenas?

Porque estaba Luis Quinteros que nos entrenaban ahí en la Villa y el entrenaba en Atenas luego se va a Renato Cesarini y nosotros nos fuimos a Renato. Salimos 3 años seguidos campeones en Atenas y después nos llamó Pachacho (Mariscotti). Yo jugaba de 2 y salí goleador. Mi mamá tenia un diario guardado que hacia 82 goles pero ahora nadie me cree porque acá no hago uno. Hacia goles de mitad de cancha todos de lejos.

¿Cómo viste el equipo?

Desde el primer partido me sorprendió la entrega, luego de un comienzo con nervios, me encantó. Tenemos un equipo intenso, hay 8 jugadores que te manejan bien la pelota. Con Gonzalo (Martínez, anterior DT) sufrimos mucho eso.  El cable del equipo es el Pochi (Gabriel Chacón) porque es el que lleva para adelante, el equipo tiene dos tiempos para la pelota y levanta la cabeza y tiene jugadores que lo acompañan. Ojalá pueda jugar junto con él en algún momento.

 Es un gran plantel con refuerzos y nombres que volvieron

Tenemos que estar contentos con el plantel. Tenemos jugadores que podrían estar ganando muy bien en otro lugar: David (Gomez) , Pochi (Chacón), Hernán (Marín), Joel (Arcostanzo), Paki (Francisco Barrio) son chicos que jugaron poco en el club y estuvieron por muchos lugares y hay que valorar esa vuelta. La confianza del equipo genera que podamos acompañar también el asentamiento de puestos claves como el arquero y el Tomy (Sánchez) pueda, más allá de lo que decida el técnico, afianzarse. Al equipo lo veo muy bien, muy fuerte. Cuando se decida volver a entrenar vamos a volver como 40 y se le va a poner bravo al Sergio, va a tener muchos jugadores buenos para elegir.

Por el modo de juego la preparación física es clave

La preparación física es clave. A mí me decía la gente de Las Acequias que el partido de visitante allá (2 a 1 para el Social) en el segundo tiempo Higueras los pasó por arriba. Fue muy marcada la diferencia.  Y con Pablo te sentís fuerte.  

¿Cómo ves a tus hijos ?

Cuando lo veo al Máximo se me caen las medias. Tiene un entusiasmo bárbaro y me dice: “papá voy a jugar en el Barcelona con Messi” si el es fuerte de la cabeza nosotros lo vamos a acompañar ja!. Y el tema de las mujeres siempre digo ojalá que la Frida no se me muera adentro de una cancha ja!. Más fanática que ella del club no debe haber; es única, verla sufrir y cuando llega a la casa hay días que termina enojada.  Y la María Paz es algo especial, verla jugar con la madre y les encanta ir a entrenar a las dos. Va a aprender mucho porque le gusta  y el futbol femenino ha crecido muchísimo y verlas es algo hermoso.  

¿Hablan de fútbol en la casa?

Si, del Social y de River todo el tiempo. Somos todos fanáticos, pero ella se pasa de la raya. Se conoce todos los árbitros se acuerda de todo.

¿Y cuando se juntan los Arcostanzo y los Loeffel?  

Si, se habla mucho. Con el Willy (Loeffel) y el Huevo (Joel) mientras hacemos el asado charlamos y en la casa de mi suegro (Armando Loeffel) se habla mucho de fútbol. Y en los eventos un poco más grandes se suma el Leandro (Arcostanzo, hermano menor).  

¿Llegaste a jugar junto con Leandro en la primera?

En un partido lo llevan frente a Belgrano de Moldes pero no entró. Así que todavía no jugamos. Leandro tiene unas condiciones bárbaras.

¿El día que lo expulsaron frente a Universidad le dijiste algo?

Primero lo quise defender en el momento, me saqué con el arbitro pero después me di cuenta que le había pegado y hablando con el solo le pregunté y me lo confirmó. Bueno ya está, son cosas que se aprenden. Yo cuando debuté me echaron a los 10 minutos son cosas que se aprenden y no lo va a volver a hacer. Tiene unas condiciones bárbaras, todos le dicen Ortigoza.

¿Es cierto que El Rulo (Pablo Arcostanzo, hermano) jugaba mejor al fútbol que a las bochas?

Si vos lo ves al Rulo jugar le preguntás ¿Por qué no jugaste al futbol?. El Rulo era un crack, le pegaba con las dos piernas,  dejó de  jugar de chico después de volverse de San Lorenzo de Almagro. El te decía que te iba a hacer un caño y te lo hacia. No se la podías quitar. Y después tenés al Andresito (otro hermano) que te cagaba a patadas ja ja .

¿Y vos le hacías a las bochas también?

Jugué dos años seguidos provinciales, fui a jugar en Morteros, a Bell Ville, en Hernando jugué bastante.

¿Cómo es un día tuyo entre el entrenamiento y el trabajo que es particular desde lo horario? 

Entramos a las 2 de la mañana y a las 10 salimos. Llego tomo un café con la Frida y me acuesto hasta la una; me levanto, como una fruta y tomo vitaminas para aguantar y voy a entrenar. Luego a las 8 de la noche ceno y ya me voy a acostar. Cuando entrenamos de noche duermo una siesta más fuerte. Estoy acostumbrado pero he tenido lesiones porque el descanso no es lo mismo de noche que de día. Cuando salgo de vacaciones me enfermo porque mi cuerpo está acostumbrado a dormir de noche.  

Es mucho sacrificio... 

Lo que uno hace lo hace por amor, hay días que salís de trabajar y decís hoy no pero cuando llega la hora de entrenar el cuerpo solo te pide ir me he levantado en el horario justo para ir a entrenar.

¿Hasta cuando vas a jugar? 

Estamos hasta los 35 años si me da. Sino será este año o el año que viene. Sigo jugando para que mis hijos me vean y se acuerden. Me siento mucho más cómodo en la panadería tenemos mejores herramientas y estamos más organizados entonces te mantiene. Pero tampoco quiero tapar a nadie.

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