Hipertensión arterial: advierten que millones de argentinos podrían padecerla sin saberlo
La hipertensión arterial (HTA) es una condición crónica caracterizada por el aumento sostenido de la presión con la que circula la sangre por las arterias. Según los parámetros médicos, se considera hipertensión cuando los valores alcanzan o superan los 140/90 mmHg.
El principal problema, señalan los profesionales, es que en la mayoría de los casos no presenta síntomas evidentes, lo que retrasa los controles y el inicio de tratamientos. Por este motivo, la enfermedad es conocida mundialmente como el “asesino silencioso”.
Desde el Hospital Británico de Buenos Aires, el médico Miguel Schiavone explicó que muchas personas pueden pasar años sin advertir que tienen presión alta. “La detección temprana es fundamental para evitar complicaciones cardiovasculares severas”, sostuvo.
En tanto, el cardiólogo Marcelo Cáncer, integrante de Ospedyc, indicó que el organismo suele acostumbrarse a convivir con niveles elevados de presión arterial mientras el daño interno progresa lentamente. “No sentir molestias no significa estar sano”, advirtió.
Las consecuencias de una hipertensión no controlada pueden ser graves. Los especialistas alertan que aumenta considerablemente el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares (ACV), infartos, insuficiencia renal e incluso daños en la visión y en la arteria aorta.
Por este motivo, recomiendan incorporar el control de presión arterial como parte de la rutina de prevención médica, especialmente en adultos mayores de 18 años. La sugerencia cobra aún más importancia en personas con antecedentes familiares, diabetes, sobrepeso, colesterol elevado o hábito de fumar.
Además, remarcan que existen múltiples factores vinculados al desarrollo de esta enfermedad, entre ellos el sedentarismo, la obesidad, el estrés crónico, la mala calidad del sueño, el exceso de sal y el consumo frecuente de alimentos ultraprocesados.
Para prevenir o controlar la hipertensión, los profesionales aconsejan mantener hábitos saludables, realizar actividad física, sostener una alimentación equilibrada rica en frutas y verduras y reducir el consumo de sodio.
También destacan la importancia de medir regularmente la presión arterial, tanto en centros de salud como en el hogar, utilizando equipos validados y siguiendo las recomendaciones adecuadas para obtener registros precisos.