Día del Trabajo: Relatos en Primera Persona

Sociedad 30 de abril de 2021 Por Redacción El Día de Higueras
Cuatro trabajadores higuerenses: Miguel Etienne, Peti Arcostanzo, Fernanda Jaime y Lautaro Pizarro compartieron con El Día de Higueras sus historias, de oficios muy distintos pero con una misma esencia: la gratitud de un trabajo que les ha permitido y les permite el sustento diario más allá de toda circunstancia.  
DIA DEL TRABAJADOR  (1)

El 1 de Mayo es una fecha que nos transporta a 1886, momento en el que un grupo de obreros estadounidenses se movilizó en reclamo de reivindicaciones laborales, bajo el lema “ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio y ocho horas de descanso” solicitando así la reducción de la jornada laboral a 8 horas. Aquella protesta, inicialmente de 80.000 trabajadores, derivó en una huelga nacional, la ejecución de los obreros -los Mártires de Chicago- y marcó un antes y un después en la historia laboral.

Tres años después, en París, durante un congreso de la Segunda Internacional (asociación de partidos socialistas, laboristas y anarquistas de todo el mundo), se estableció el 1 de Mayo como Día del Trabajador para conmemorar a los Mártires de Chicago.

La pandemia nos encuentra un año más atravesando una situación difícil en la que mucho se habla de "trabajadores esenciales" y lo verdaderamente esencial es la imprescindible necesidad de tener trabajo, que nos permita el alimento en la mesa y nos dignifique como personas. 

Miguel, Peti, Fernanda y Lautaro compartieron con El Día de Higueras sus historias, de oficios muy distintos pero con una misma esencia: la gratitud de un trabajo que les ha permitido y les permite el sustento diario más allá de toda circunstancia.  

Miguel Etienne (72) en pocos meses cumplirá 45 años en su trabajo en la Leñera que inició trayendo la materia prima de San Luis y con una camioneta pequeña. "Con el tiempo me compré una motosierra que estaba rota y la arreglé y empecé a desmontar, traía leña larga de metro y la trozaba con una máquina casera que hice yo, con motor naftero, me dio resultado y luego la cambié por una carnicera y ya me compré una máquina grande de volante de 90cm que la vendí hace pocos años, así empecé y nunca con créditos sino con el fruto del trabajo, no he molestado nunca a nadie".

Su leñera- por aquel entonces era la única en el pueblo y representaba su sustento económico familiar, al que complementó durante 38 años con un reparto de vino. 

Los clientes fueron llegando, aunque costó en el inicio porque los vecinos se las rebuscaban con familiares y conocidos para economizar, "y me fue bien, sigo teniendo cada vez más clientes, yo mantenía mi familia en ese momento mi esposa y mis dos hijos y también logré equiparme un poco compré un camioncito y fui cambiándolo con el tiempo, es un trabajo duro y pesado no para cualquiera, he tenido ayudantes pero no me ha ido muy bien ya que cuesta que cumplan, asique estoy solo en este momento con la tarea, me levanto 7:30hs preparo los pedidos y reparto en el pueblo, Banda Norte, Río Cuarto, en la pandemia no paré ni un día porque traigo leña del norte, asique me ha ido bien por suerte"

Delia Peti Arcostanzo (67)  se inició en el oficio de la confección ayudando a los 15 años a una modista a trabajar mientras se formaba académicamente en el oficio. En el pueblo arrancó a los 20 años luego de contraer matrimonio. "Me inicié con doña Anita Grancara, después con Titi y cosiendo en casa, luego me largué sola, también cosí para Azabache, las bombachas de gaucho durante muchos años,  a través de una señora a la que ayudaba. Empecé para los míos y luego fueron llegando los clientes, desde hacer una pollera, dar vuelta cuellos, pegar un cierre, vestidos de fiestas, trajecitos para las chicas de la Municipalidad, guardapolvos, cortinados y ambos para geriátricos, trabajo no faltó".

Desde 1982 y durante 12 años interrumpió su actividad y decidió abrir una verdulería y despensa, hasta que en 1994 falleció su papá y su esposo trasladó el taller mecánico a Las Higueras,  "entonces cerré y volví a la costura y me fue mejor que antes...a la pandemia no la sentí porque mi trabajo es dentro de casa así que me fue muy bien, hoy deseo que todos tengan un feliz día, todos de una u otra manera trabajamos"

Fernanda Maria Amelia Jaime (44) es Policía desde hace 14 años, ingresó con 29, anteriormente tenía un negocio, que generaba el ingreso económico y sostén a la familia. "Elegí la Fuerza Policial porque desde chica me gustó, siempre dije que iba a ser policía, como me casé joven y tuve hijos joven fui postergando ese anhelo y me decidí a ingresar"

"Durante la pandemia el año pasado trabajé hasta noviembre y luego entré de licencia por un problema de salud y ahora estoy por reincorporarme porque llegué a los objetivos, me gusta lo que hago y extraño el trabajo, he llegado a estar 24 hs fuera de casa, pero la familia ya se acostumbró esta es una familia policial, se han adaptado al ritmo"

De participación activa en la Comisión de Apoyo Policial, es conocida en la localidad por sus múltiples actividades fuera de su profesión, pero con una historia detrás: a partir de un problema de salud de su hijo mayor y por la ayuda recibida decidió devolver esa gratitud y ha sido impulsora de colectas solidarias en el día del niño, festejos de Navidad y Reyes Magos, "siempre si alguien necesitaba lo hacíamos, fue algo que extrañamos en el 2020 pero las circunstancias no lo permitieron, luego pensamos en un emprendimiento familiar que nos permita generar otros recursos pensando en el futuro de los hijos e invertimos ahorros en máquinas sublimadoras, asi luego vino la impresión, además de pintura, tortas y dulces, si yo cocino Román y mi esposo Claudio me ayudan, nos organizamos bien todos porque es algo familiar" 

"Cuando uno tiene ganas de colaborar siempre estás activo, la pandemia nos favoreció y la gente respondió, siempre estamos buscando algo creativo y que llame la atención y en todos los emprendimientos nos acompañan respondiendo, es mi deseo que todos tengan un trabajo, pero sobre todo que puedan hacer lo que les gusta y disfrutar de ese trabajo, en lo personal este 1 de mayo me encuentra feliz"

Lautaro Lihuen Pizarro Bruno (32)  es Técnico representante de ventas egresado del Instituto americano de enseñanza técnica en el año 2014.

Desde hace 8 años, esta actividad es su principal ingreso al hogar, si bien en la pandemia desde marzo del 2020 hasta septiembre tuvo la oportunidad de realizar home office asegura que le costó adaptarse, "Necesito tener el contacto con la gente para poder realizar efectivamente mi trabajo y al estar en casa ese contacto diario se perdió un poco, pero aproveché para estar en familia ya que, en ese momento, nuestro bebé tenía 7 meses"
Este día del trabajador lo encuentra trabajando plenamente, con los cuidados pertinentes (lavado de manos, distanciamiento, barbijo o tapaboca) 
"A modo de mensaje debemos seguir cuidándonos, ser responsables, para sobrellevar esta situación a la que no le veo un final cercano, Quiero desearles a todos los trabajadores que tengan un feliz día"

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