Zequi Salusso: "Estos chicos me han devuelto 15 años de vida"

La entrevista 23 de mayo de 2021 Por Gabriel Guzmán
Una vida ligada al fútbol que le dio conocimientos, aprendizajes, amistades, errores y una experiencia que ahora, luego de estar alejado por 8 años, puede transmitirla a los chicos con los que comparte plantel en el Centro Social Las Higueras. La idea era hablar de fútbol pero en una extensa y linda charla los temas fueron surgiendo para lo contextual: su experiencia en Quilmes, el recuerdo de su padre: el Sisí; su hermandad con Pablo Batalla; la labor social del club, el apoyo y la falta del mismo; su experiencia en el San Martín, la vuelta a la competencia, su función, el equipo y como estos chicos le cambiaron la vida.
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Amable, respetuoso y agradecido; una generosidad tal que cada vez que le pide algo te da mucho más de lo que se necesita: no hay oportunidad en la que hable que no lo haga con el corazón. Con una historia particular detrás Ezequiel Alberto Salusso cuenta que sus inicios en el fútbol fueron en la Escuela Municipal de Don Bernardes del otro lado de las vías donde estaba la canchita del Club San Martín "como éramos pocos estábamos la categoría 81 y 82; yo 84, me acoplaba a la 82"  recordó.  "En esos años, por alguna razón o convenio,  muchos íbamos a Deportivo Río Cuarto en el Tiro Federal con Don Marcial un maestro del futbol que lo tuvo por ejemplo a Pablo Aimar". Allí fue campeón con varios jugadores de Higueras: Luis Bonacci, Fabricio Basqueto y Saul Borges. Luego fueron a Estudiantes en donde aparece el recordado representante Gustavo Mascardi que venia a buscar la presentación de Pablo Aimar. Hacen una prueba en Quilmes porque el empresario estaba gerenciando el club cervecero con el objetivo de estar un año en el club del conurbano y partir al Parma. En 1999 con Saúl y 6 o 7 chicos mas de Río Cuarto fuimos a Quilmes  "y a  los 15 días se cayó el negocio y quedamos sin representante en el futbol" afirmó el Zequi.

¿Cómo fue la experiencia de Quilmes?

Tuve la suerte de jugar en los tres años que estuve, siempre titular y hasta llegar a ser capitán siendo del interior; salimos campeones. Era un Quilmes que traía 15 o 20 refuerzos por año; el famoso de las 5 finales por al ascenso perdidas en el que estaba el "Chori" Domínguez y "Maquina" Giampetri siempre peleando pero traía muchos refuerzos y todo el trabajo de inferiores quedaba muy relegado por eso subían dos chicos por año y el embudo se va achicando. La experiencia fue divina, con sus pro y contras pero irte con 14 años al conurbano bonaerense fue genial.

¿Cómo irte a los 14 años?

El sueño de cualquier chico es ser jugador de primera o de la mayoría de los que les gusta el fútbol. Mi papá me apoyó, mi mamá dudó un poco pero acompañó se dio que fuimos con el Saúl (Borges), que era un jugador increíble la gente no lo vio y vos lo ves apasionado hoy puteando en la cancha pero era un jugador completo; nos conocíamos y arrancamos sin pensarlo como chicos y vivimos unos años mágicos. Duros, pero pasar fechas lejos, en la pensión debajo del estadio nos hizo que nos hagamos muy compinches  y nos terminamos educando entre nosotros.

¿Pero tuvieron carencias básicas? 

No, no nos faltó nada: comida y calefacción tuvimos siempre; con lo justo: fideos con aceite y nada más. Mi papá hacia doble trabajo, laburaba de civil en la Fuerza Aérea y a la tarde se iba a Frigorífico Aimar, la plata del Frigorífico me la enviaba y con eso entre 4 o 5 nos rendía y comprábamos un sanguche de milanesa. Muchos de los chicos me dicen: "No fue mala por tu viejo, por el Sisi (Salusso) que le enviaba plata al Zequi para el gusto". Vivimos casi un viaje de egresados. 

¿Quién de esos jugadores que compartiste pensión llegó a Primera?

Yo entrené con casi 90 chicos por año; de todos que estén viviendo del futbol entre 2 y 4 no más: Pablo Batalla (Quilmes, Vélez, Pachuca, Gimnasia, Bursasport entre otros) , Diego Torres (Quilmes, Newels, Arsenal)  y luego que han llegado a primera y no se pudieron sostener. Cambió mucho el fútbol, en esa época si en ese momento no jugabas ahí en Quilmes, chau la oportunidad, ya había pasado el tren que es lo que me pasó a mi.

Con Pablo Batalla tenés una relación especial

Una relación de hermandad muy grande. Durante 2 años: jugamos en el mismo equipo, dormíamos en la misma habitación, íbamos al mismo colegio y nos sentábamos juntos. Las 24 horas juntos, yo no tenia hermanos varones el tampoco y fue hermandad pura y fue creciendo a través del tiempo. El se fue a Vélez y yo jugaba los sábados, me iba a la casa de él y seguimos. Luego cuando me vuelvo perdimos el contacto y a los 2 años se me aparece en casa de sorpresa: quedé tiritando. Y de ese día dijimos que nunca mas nos dejaríamos de ver y dicho y hecho una o dos veces al año nos vemos. El hizo una carrera: volvió a Quilmes, Gimnasia, se fue a Cali  y de ahí de Colombia, a Turquia al Bursasport donde sale campeón y se transforma en ídolo . Siempre sigue siendo el mismo y soy padrino de una nena de el, nuestras familias son amigas, he viajado a Turquía, está pendiente del Centro Social, es una relación mágica.   

¿Por qué te volvés?

Tengo un click, en el año 2000, fallece mi viejo con un cáncer de tres meses con 50 años. Volví, estuve un par de meses no lo sentí  tanto de la parte anímica pero me costó en el apoyo. Tengo tres hermanas mujeres y mi mamá que quedó sola, me faltó lo paternal para insistir para quedarme. A lo mejor cuando quedé libre y que casi voy a Racing pero yo me volví y a los 3 meses estaba manejando un transporte escolar con 18 años. 

¿Lo de Racing por qué no se dio? 

Estudiantes hace un convenio con Racing y me querían llevar para allá. Llega un técnico a Quilmes que me dice que voy a ser el tercer 5 aunque era polifuncional y me dicen que me vaya para Racing pero bueno hasta el día de hoy nunca mas vi a esa persona que me dijo que me llevaría.

¿Y luego? 

Vuelvo a Estudiantes al Argentino B y jugaba porque me gustaba el fútbol pero no lo hacia pensando de que podía vivir de eso, lo pensé de esa  forma y después chau. Porque pensé que la oportunidad la dejé allá en Buenos Aires y no era así y hoy quedó mas demostrado que vos podés jugar en Liga de Río Cuarto y en un par de años estar en Primera como le pasó a Cabrera (Alejandro "El Colo" que pasó de Estudiantes a Banfield). Si vos querés ser jugador de fútbol vas a ser jugador de futbol donde sea: en la Primera B, Primera C, Argentino A hoy en día se puede vivir del fútbol: la Liga paga bien, si tenés el convencimiento lo podés ser; hay que tener constancia. Desciende Estudiantes al Argentino B y pasé todo un año jugando en la Liga local me fui acomodando  hasta que empiezo a trabajar en Silmag y el horario rotativo no me permitía estar plenamente y volví al Social jugando en la B hasta el 2008. Luego jugué Seminario y hasta el 2010 que hicimos lo del futbol del San Martín. 

¿Cómo fue lo del San Martín? 

El Centro Social estaba bien, estaba  jugando el provincial, trajo varios jugadores de afuera y los chicos de inferiores comenzaron a quedar relegados y quisimos darle un poco de vida al San Martin; un poco lo que se está viviendo hoy en el Social con todos chicos del pueblo. La gente acompañó porque cuando son del pueblo sino está tu sobrino, está tu primo, tu vecino siempre hay un conocido. Yo siempre digo hay que tener una convicción muy grande para estar en el club porque es mucho tiempo y uno  se comienza a cansar y el proyecto del San Martín duró dos años, volví al Social y después dejé. 

Ahora ¿Cómo volvés este año? 

Con Sergio nos conocemos desde los 5 años míos, el me ve entrenando en septiembre del año pasado y me dice: "entrená bien que te quiero conmigo". Cuando arranca la pretemporada me habla y yo quería decir que si pero en realidad quería saber si estaba para asumir un compromiso que iba mas allá de jugar: que era el entrenamiento, la comida y cuidarme al 100%. Volver a jugar después de 6 o 7 años y el cuerpo no es el mismo. Me acomodé con mi señora y los hijos. El apoyo de ella lo tuve.

¿Qué es lo que estás aportando? 

Sergio ha hecho un proyecto increíble y creo que él a los viejos los eligió por algo. Creo que puedo dar desde lo futbolístico y quiero estar y me entreno para estar pero creo que mi mayor aporte es para acompañar a los chicos. Yo ya soy un chico de 36 años y tengo otra visión del fútbol y de los compromisos y creo que me trae para eso. Los chicos, escuchan, respetan y se que tengo llegada a ellos, entonces yo trato de buscarle la vuelta para que me escuchen, para que sean mejores personas y jugadores en cositas mínimas.  Antes, los grandes te mostraban el rigor de jugar en Primera nosotros les decimos de buena fe a los chicos porque la pasamos y los grandes estamos para acompañar el proyecto del club de los chicos. El club es el pueblo y está divino.

¿Qué te parece este proyecto enfocado en los chicos y jugadores del pueblo? 

En el futbol amateur si no tenés un sentido de pertenencia se hace cuesta arriba ir a entrenar, ir los domingos, los chicos cuidándose un sábado. Para los chicos ver que se les da la oportunidad: sube el de reserva, baja el de primera, sube el sub 17, sube el de sub 15. Ven que se puede; años atrás y cuando hay plata puede ser que sea mejor o no pero ahora la competencia es sana, juega el que esta mejor. Se les da la oportunidad, se lo escucha y estamos fuertes. Y los chicos chicos no han jugado en otro club y son hinchas del club y no saben lo que es jugar por plata, tiene sus pro y sus contra jugar por plata. Acá van a jugar por la camiseta y a la cancha van 200 personas. ¿Qué más? Entreno, juego y me aplauden.

Además la gente fue acompañando...

A la cancha acompañan porque conocen a los que juegan. Tengo amigos que hacía 10 años que no iban a la cancha y ¿por que iban a ir si no conocían a nadie?. Ahora escuchás "che, está ganando el Social y juega el David Gómez y también el Nickito González" se siete el murmullito lindo.  Si falta apoyo, pero yo entiendo que el económico es a veces un asado o un cajón de pollo para juntar al grupo, 10 kilos de chorizos digo eso es parte del entrenamiento y la unión. Ese apoyo es el que falta, entiendo que estamos en pandemia pero tiene que sumarse más gente. Porque también hay gente que va a la cancha y no tiene familiares. 

¿Hay una cuestión de contención de los chicos también?

Del proyecto es la parte más importante. Más allá del resultado del fútbol la parte social es importantísima. El club tiene un rol social importante desde las infantiles hasta los chicos que están jugando en primera. Creo que en eso el proyecto tiene que ser más concreto y que se sume mas gente. El club debería tener el apoyo del Municipio en la parte social. Por ejemplo en la contención psicológica, porque yo puedo escuchar a un chico de 17 años porque está mal en la casa o lo que sea pero yo no tengo las herramientas; un proyecto donde el municipio aborde la adolescencia desde el club nos haría hasta mejor como pueblo porque estarías ayudando a la familia. No me parece tan difícil hacerlo. 

¿No hay apoyo en cuanto a eso tampoco?

A veces no es dinero, no es plata, es un consultorio, es pintura, es una red para el parapelotas. Es simple. El valor de que el chico no está en la calle grandísimo. Que posibilidades tiene un chico que no está en el club y está en la calle de mandarse un moquito que no es el mismo moco que te mandabas hace 20 años. Si vos los tenés adentro del club; el fútbol te hace respetar, te hace tener compromiso, porque hay un grupo atrás tuyo que te pide que te aprieta: hay que buscar profundizar este proyecto. Se podría armar una copita de leche, un merendero para los que van a entrenar, premiar a los que les va bien en la escuela. Tiene una parte social que se puede armar. Algo hay que buscar para ser mejores personas que es lo que queremos y que es lo que nos vamos a llevar.

¿Te costó insertarte con los chicos? 

Ni me conocían cuando fueron pasando los días empezaron a acercarse y después: "Ah mirá este jugó alguna vez". Yo ya no estoy para demostrar en el fútbol, solo tengo que demostrar compromiso y responsabilidad. Cuando llego al entrenamiento soy libre y que vean en mi que se puede ser feliz jugando en donde sea. Si yo entreno vos no me podés decir que estas cansado con 20 años menos. Me han devuelto muchos años. 

Inclusive has jugado con los padres de algunos de estos chicos como Bruno Basqueto... 

Jugar con Bruno me dio nostalgia, alegría y decir estoy jugando con Brunito que lo conozco desde que nació es una sensación que no se si se va a repetir y además porque es un gran chico que escucha, educado y muy hincha del club. 

¿Cómo ves al equipo? 

Por más que se de el resultado el proyecto no va a estar opacado nunca, Un gran plantel, los chicos crecieron mucho en estos partidos. Es un plantel que dio solamente hasta ahora el 60% de lo que puede dar. Esto tiene que ser un proyecto a largo plazo porque de estos chicos si vamos a estar en los puestos de arriba hay 4 o 5 que te van a venir a buscar. El club tiene que ser un semillero de la zona y formar chicos.

¿Te gusta lo que propone?

La propuesta es increíble. Asfixiar, recuperar la pelota, estar presionando y en la B no se ve. Nos falta resolver cuando se nos meten atrás. La intención es divina, es el futbol que a todo el mundo le gusta. 

¿Y que importancia tiene el Profe Pablo Yung?

Tiene todo que ver. Pablo es muy profesional y tiene un gran manejo de grupo. Lo hace todo muy bien con variantes de acuerdo a quien. Lo del Pablo es genial, lo respetan y en un asado es uno más.  Nos conoce de chicos, juega con los padres, ha jugado con los padres. Es increíble lo de Pablo porque no podríamos jugar como jugamos sin su trabajo. 

¿Estabas nervioso el día de la vuelta al Vettore?

Dolor de panza, con nervios como que volví a debutar porque no sabia si estaba a la altura; quería ver como podía jugar, controlar. Habíamos quedado que jugaba los últimos 20, 25 minutos para ir agarrando ritmo pero con las expulsiones me vi adentro de la cancha antes. Un partido bicho con Talleres de Las Acequias y me saqué una mochila porque estaba a un 60%. Pero tengo muchísimo más para dar de lo que di. Voy a tomar como que es este año y me preparé para eso.    

Se te nota que lo estás disfrutando pero sobre todo que era como una necesidad volver...

Busco más de lo que me he equivocado que de lo que aprendí; mi mensaje a los chicos es que no dejen de jugar tengan 23, 24 años sigan, trabajen, vivan lo que es el fútbol, un vestuario. Yo había dejado de jugar hace 8 años y estos chicos me han devuelto 15 años de vida porque escuchan son educados y te preguntan. Me arrepiento de haberme perdido tantos años y ahora con esta oportunidad revivir el código que hay en el futbol, el chiste, el vestuario y hoy con otras responsabilidades: con trabajo, familia, hijos;  me cruzo chicos de 17 años que de otro modo no me los hubiese cruzado. Ellos son risas, con sus problemas pero son sanos. Hace dos años estaba jugando con mayores de 40 años y pagando. 

       

  

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