Actos del 20 de junio: Llaryora y Milei homenajearon la Bandera con mensajes de unidad y defensa
En el marco de los actos oficiales por el Día de la Bandera, tanto el gobernador Martín Llaryora como el presidente Javier Milei encabezaron este 20 de junio ceremonias con fuerte contenido simbólico e institucional. Aunque en escenarios distintos y con énfasis disímiles, ambos dirigentes coincidieron en destacar el valor de los símbolos patrios y en proyectar desde ellos una visión de futuro para el país.
Desde la ciudad de Río Primero, en el primer acto oficial de esta localidad ya convertida en ciudad, Llaryora tomó la promesa de lealtad a la bandera a 170 alumnos de cuarto grado, acompañado por la vicegobernadora Myrian Prunotto y la intendenta Mariángeles Arneudo. También juraron fidelidad más de 800 cadetes de las fuerzas provinciales.
En su discurso, el mandatario cordobés llamó a superar la confrontación política y apostar por una Nación unida, rescatando el legado del general Manuel Belgrano como guía: “El legado de la bandera nos une. Como hicieron Belgrano y los padres de la patria, debemos buscar la unidad por encima de las diferencias”, expresó.
Además, Llaryora valoró el crecimiento institucional de Río Primero, que celebró este año su primer acto del Día de la Bandera como ciudad, y agradeció el compromiso de las fuerzas de seguridad: “Han elegido una carrera noble, y cuentan con nuestro respaldo para cumplir su misión de proteger a la sociedad”, sostuvo. La jornada concluyó con un desfile cívico-militar donde participaron escuelas, veteranos de Malvinas, Bomberos, fuerzas provinciales y agrupaciones tradicionalistas.
A su vez, en Buenos Aires, el presidente Javier Milei encabezó el acto oficial en el Campo Argentino de Polo, en un evento de impronta castrense que puso el foco en el respaldo a las Fuerzas Armadas y en el rol de la defensa nacional. A diferencia de años anteriores, el mandatario no participó del acto en Rosario —lugar emblemático donde se izó por primera vez la bandera nacional— y fue reemplazado allí por la vicepresidenta Victoria Villarruel, en una nueva muestra de sus agendas institucionales diferenciadas.
Durante su mensaje, Milei criticó con dureza a los gobiernos anteriores por haber “utilizado a los uniformados como chivos expiatorios” y desatendido el área de defensa: “Durante décadas, se llenaron la boca hablando de soberanía sin traducir esas palabras en acciones concretas para el bienestar del pueblo”, remarcó.
El Presidente también destacó el rol estratégico de las Fuerzas Armadas en la “Nueva Argentina” que busca construir: “Los argentinos deben poder vivir en paz, sabiendo que hay quienes velan por su seguridad”. En tono emotivo, felicitó a los cadetes que juraron lealtad a la bandera y los instó a “seguir el ejemplo de Belgrano”, recordando que “los desafíos del presente no siempre se enfrentan en campos de batalla tradicionales”.
Milei estuvo acompañado por gran parte de su gabinete, entre ellos Guillermo Francos, Patricia Bullrich, Luis Petri y Federico Sturzenegger, además de los altos mandos militares.
Ambos actos, con estéticas y prioridades distintas, pusieron en valor la bandera como símbolo de identidad y compromiso colectivo. Mientras Llaryora propuso un mensaje centrado en el consenso y la unidad como base del desarrollo nacional, Milei apeló a la defensa como eje de soberanía y servicio. En un país atravesado por tensiones políticas y sociales, los discursos reflejaron no solo homenajes históricos, sino también las distintas formas de pensar el rumbo de la Argentina.