Milei criticó a Villarruel y calificó sus declaraciones como "desaciertos"
El presidente Javier Milei expresó este miércoles su descontento con la vicepresidenta Victoria Villarruel, a quien acusó de cometer "errores no forzados" y de realizar comentarios que "no están en línea con las políticas del Gobierno nacional".
Las declaraciones de Milei surgieron en una entrevista con radio El Observador, donde el mandatario abordó la reciente polémica generada por Villarruel al afirmar públicamente que percibía "dos chirolas" como salario, una expresión que generó críticas y debates en distintos sectores políticos y sociales.
Milei no ocultó su malestar ante esta situación y subrayó la importancia de mantener un discurso coherente y alineado con la visión gubernamental. "Hay que ser responsables en los mensajes que transmitimos. Este tipo de declaraciones no ayudan, generan confusión y no representan el rumbo que queremos para nuestra gestión", señaló el presidente.
El cruce con Domingo Cavallo
Durante la misma entrevista, Milei también se refirió a los comentarios del economista Domingo Cavallo sobre el tipo de cambio, calificándolos como "vergonzosos" e "incorrectos desde el punto de vista técnico". Aunque no especificó a qué declaración concreta hacía referencia, dejó en claro su desacuerdo con las opiniones del exministro, a quien consideró desactualizado respecto a las actuales dinámicas económicas del país.
Un clima tenso en el oficialismo
Las declaraciones de Milei sobre Villarruel reflejan un posible quiebre en la relación entre el presidente y la vicepresidenta, quienes hasta ahora se habían mostrado como un equipo sólido. Sin embargo, los recientes desacuerdos públicos podrían marcar una etapa de tensiones internas dentro del Gobierno.
A pesar de las críticas, Villarruel no respondió de manera directa a los dichos de Milei, pero su entorno aseguró que la vicepresidenta mantiene su compromiso con las prioridades del Ejecutivo y considera que sus palabras fueron malinterpretadas.
Por ahora, la relación entre ambos dirigentes se encuentra bajo el escrutinio de la opinión pública, y la gestión oficialista deberá trabajar para disipar las dudas sobre la unidad y cohesión en las altas esferas del poder.