
Pantallas y lenguaje: lo que las palabras pierden cuando se apaga la interacción
Redacción El Día de Higueras

¿Por qué la tecnología no sustituye la charla cara a cara en la infancia y qué podemos hacer desde casa para cuidar la comunicación de nuestros hijos?
El cerebro de un niño no aprende a hablar viendo una pantalla, sino interactuando de forma activa con su entorno. El desarrollo del lenguaje es mucho más que escuchar palabras de manera pasiva: implica sostener la mirada a los ojos, interpretar gestos, habitar las pausas y aprender a esperar turnos en una conversación. Cuando la tecnología ocupa gran parte del tiempo libre en la infancia, no solo se interrumpe la atención, sino que se pierde la oportunidad fundamental de conversar y conectar con otros seres humanos.


Lo que dice la ciencia
Esta realidad cuenta con respaldo científico. Investigaciones prospectivas, como la realizada por Madigan y colaboradores en 2019 y publicada en JAMA Pediatrics, han demostrado que un mayor tiempo de exposición a pantallas a los 24 y 36 meses se asocia significativamente con un menor desempeño en los hitos del desarrollo infantil a los 36 y 60 meses, afectando de manera directa las habilidades de lenguaje y comunicación.
¿Cómo repercute en el desarrollo del lenguaje?
· Efecto desplazamiento: el tiempo frente al dispositivo le resta horas al juego libre, a la lectura compartida y al diálogo en familia.
· Menor expresión verbal: diversas investigaciones demuestran que el consumo de pantallas pasivas afecta directamente al lenguaje expresivo (la cantidad de palabras que el niño emite), produciendo un vocabulario más acotado o retrasos en la estructuración de frases.
· Menor cantidad de palabras escuchadas: cada hora adicional frente a una pantalla reduce significativamente la cantidad de palabras que un niño escucha directamente de un adulto.
· Aprendizaje pasivo vs. activo: a edades tempranas existe la "brecha de transferencia": los niños pequeños tienen dificultades para aplicar lo que ven en una pantalla en dos dimensiones a la vida real.
Sugerencias prácticas para las familias
· Menores de 2 años: evitar el uso de pantallas pasivas (televisión, videos, celulares para entretener).
· De 2 a 5 años: l
· imitar el tiempo a un máximo de 1 hora al día, priorizando contenidos educativos.
Como fonoaudióloga recomiendo un acompañamiento activo, si miran algo que sea junto a un adulto que comente, pregunte y relacione lo que ven con la vida cotidiana como así también proteger la hora de la comida, el juego al aire libre y las rutinas previas al sueño.




¿Por qué sube y baja el azúcar en tu sangre?


"Entre la imagen y el sujeto": La caída de una imagen

¿Y si nunca es tarde para preguntarnos qué queremos hacer?
La Lic. Natasha Maggiolo Neira, psicóloga integrante del equipo de Plenamente Consultorio, nos invita a reflexionar sobre la orientación vocacional y ocupacional más allá de la adolescencia: un proceso de autoconocimiento y búsqueda que puede acompañarnos en cualquier etapa de la vida, cuando surge la necesidad de cambiar, reinventarse o encontrar un nuevo rumbo.

¿Viejos son los trapos? derribando el "viejismo" en nuestra comunidad

Inteligencia Artificial y aprendizaje: desafíos y oportunidades para niños y adolescentes




El semillero azulgrana sumó otra clasificación y mantiene viva la ilusión de mas categorías

Córdoba cuestionó el recorte nacional de medicamentos esenciales

Invitan a jóvenes a capacitarse en creación de videojuegos

Se realiza el sábado el té tómbola del Dia de la Madre








