"Hoy me siento reconocido y eso me hace muy bien"
A los 19 años, Ángel Alfredo Albornoz fue llevado a Malvinas tras solo tres meses de incorporación. Hoy, a sus 62 años, comparte su historia con la emoción y humildad de quien finalmente fue reconocido oficialmente como Veterano de Guerra.
“Estuve en el batallón antiaéreo durante dos meses. Pasamos frío, hambre y vimos cómo empezaban los combates. Nos tocó vivir cosas muy difíciles...”, recuerda Ángel. Pero no fue solo la guerra la que dejó marcas en su vida, sino también el largo camino para que se le reconociera como excombatiente.
Durante años, un error administrativo en su documentación complicó su reconocimiento. “Como yo me llamo Albornoz con B larga y Z, había un error. Fui hasta Bahía Blanca, me mandaron a Buenos Aires y como tenía pocos recursos, no pude seguir con el trámite. Ya me había cansado de intentar”, relata.
Fue gracias a la ayuda de la abogada Abigail Coronel quien realizó las gestiones de rectificación ante el Estado Mayor y finalmente logró ser reconocido como Veterano de Guerra. “Estoy agradecido de ella porque me ayudó a hacer los papeles. Mis hijos y mi señora Rosana, que siempre me acompañan, también fueron un gran apoyo. Este reconocimiento me hace muy bien porque yo tampoco quería hacerme ver, pero hoy me siento agradecido”.
El momento es especial también por otro motivo: la iniciativa del Concejo Deliberante de Las Higueras de asignar calles con el nombre de los Veteranos de Guerra locales. “No sé si lo merecemos o no, pero es lindo que a uno lo reconozcan año tras año. Ya estamos grandes, algunos compañeros se han ido... y que nunca se pierda este recuerdo es una gran alegría”.
Ángel también destaca su compromiso con su pueblo, especialmente con los más chicos. Durante más de dos años sostuvo una copita de leche para ayudar a quienes lo necesitaban. “Siempre pienso en los chicos porque yo pasé hambre y no quiero que eso le pase a los demás, y menos en mi pueblo”, asegura.
Con humildad y emoción, Ángel recibe un reconocimiento que llega después de tanto tiempo. Pero más allá del título oficial, lo que más lo reconforta es el cariño y el respeto de la comunidad higuerense.